Empecemos por definir la Educación.
Si pudiera ponerlo en mis propias palabras, la Educación es lo que le mostramos al otro o nos muestran a nosotros diciendo “esto es el mundo”, o aunque sea, una “partecita de él”. La educación está presente en cada momento de interacción humana; en mayor o menor medida. Si entras a un kiosco de CABA sin saludar, preguntando directo el precio del alfajor, no pasa nada; si lo haces en un kiosko de la Quiaca en Jujuy, y no preguntas por la familia del kioskero, es raro. Eso es educación; la que va desde tu comunicación con el kioskero, con el Policia de la Calle, con tu hermano, con tus compañeras de la facu, con el Cartel gigante de Pasta de Dientes que te Educa sobre las caries en una frase al paso, en una conversación importante con tu pareja, con tus profesores y tutores o actores de la Educación (psicólogos, Acompañantes Académicos, Psicólogos, etc). Y sobre todo, con todos estos personajes de la vida, respecto de su forma de actuar. Es decir, que es más aún la Educación que se genera o transmite a través de ver el accionar de otros; o que otros vean nuestro accionar. Albert Einstein, conocido por muchas cosas, pero también por icónicas frases, dijo alguna vez: “Dar el ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás, es la única.”
Como segunda forma de entender la Educación, vamos a hablar de la “Educación Formal”, así es como llamamos hoy a la Educación que se encuentra homologada en instituciones que validan el aprendizaje y otorgan certificados oficiales. Son currículas o Programas que suelen darse en este orden generalmente: Jardín de Infantes, Primaria, Secundaria, Terciaria, Universitaria, Posgrados, etcétera. No incluye el curso de Excel que hiciste, ni el de Yoga; a menos que los hayas hecho como materia en la universidad o en la Secundaria, o sea una “Licenciatura en Yoga”. En este último sentido, pienso que puede ser un rango y no una línea; lo que separa la Educación formal de la Informal. La Educación Formal es la más criticada y también la que más se ha sostenido a lo largo del tiempo. De hecho, en Argentina y en muchos otros países, es obligatorio que los niños y adolescentes asistan y completen la escuela Primaria y Secundaria; es decir, si ellos no van al colegio y son menores de edad, sus Padres pueden ir presos o recibir castigos por parte de la ley.
Aclarado que en toda interacción humana hay educación y que los colegios y universidades son solo una parte de la Educación, la cual llamamos “Educación Formal”; podemos seguir.
Si vamos a la RAE, no tenemos una definición muy profunda, pero si podemos encontrar un patrón en las palabras que pueden utilizarse como sinónimos: enseñanza, instrucción, formación, docencia, pedagogía, aprendizaje, aleccionamiento, ilustración, adiestramiento, cultura, entrenamiento, urbanidad, civismo, corrección, cortesía, delicadeza, finura. En cierto punto, este conjunto de sinónimos propuesto por la RAE nos permite ver que la educación está relacionada con enseñar y ser enseñado respecto de un contenido. Sin embargo, también relacionada con el ser un buen “prójimo” en la sociedad y con sobrevivir (adaptarnos a nuestros entornos de la mejor manera posible).
Quizás la Buena Educación tenga que ver con aquella que mejor nos permite adaptarnos a el contexto y “sobrevivir” (tener la mejor calidad de vida posible). Enseñar a otros sobre “Buena Educación”, también es “Buena Educación”.